fragata-librosnauticos.com
 Inicio
 Novedades
 De Interés
 Catálogo
 Condiciones de Venta
 Registro
 Contactar
 Pedido
 Ejercicios de navegación
 
 
  Libro:
Guarnizo, un astillero de la Corona
Autor: Juan M. Castanedo Galán
La bahía de Santander ha reunido excelentes características para el desarrollo de las diversas actividades relacionadas con la construcción naval, actuando la villa de Santander como centro y motor de todas ellas. La elección de Santander a mediados del siglo XVI, por Felipe II, para iniciar un ambicioso programa naval de nuevas construcciones, obligará a buscar un astillero amplio donde poder manufacturar y preparar las maderas necesarias para estas operaciones, debido a que las Reales Atarazanas de Santander utilizadas hasta el reinado de los Reyes Católicos no las reunían.

El lugar elegido en la bahía de Santander fue Guarnizo, en la margen de la ría de Solía, junto al pueblo de Guarnizo, lo que hoy se conoce por Potrañés. Posteriormente, durante el siglo XVII, se producirán numerosas ampliaciones y reducciones de sus instalaciones, tendencia que cambiará a comienzos del siglo XVIII, cuando don Antonio Gaztañeta Iturríbalzaga llega al astillero de Guarnizo con un importante encargo de construcción naval para la Real Armada, relanzándose el astillero con la ampliación de sus instalaciones hacia la Planchada y transformándose en una Real Fábrica de Bajeles con una entidad propia e independiente de Santander.

La entidad y autonomía que llega a tener este astillero en el siglo XVIII será de tal magnitud, que a juzgar por las crecidas inversiones del Estado en infraestructura del astillero, hace suponer que se pretendía crear un nuevo Departamento en Guarnizo; pero la caída del marqués de la Ensenada, máximo valedor del astillero de Guarnizo en la época, quebrará esta brillante trayectoria y supeditará toda su actividad a las directrices del Departamento de Ferrol, hasta los últimos navíos construidos por el asentista don Manuel de Zubiría, cumpliéndose la famosa frase de «Guarnizo para parirlos y Ferrol para criarlos».

Después de este período comenzará a decaer su actividad hasta 1834, año en que la Corona cede al Consulado de Santander todas las instalaciones. No obstante, entre 1582 y 1834, en Guarnizo se produjo una continuada actividad constructora naval para la Corona y los particulares con mayor o menor intensidad, que le reafirmó en la historia naval española como uno de los astilleros más importantes de su época.
Precio:21.00 €
Encuadernación: rústica
Nº de pág: 192
Medidas: 24x17 cms
ISBN: 84-7341-084-X
Añadir a CarritoAñadir a Pedido
Guarnizo, un astillero de la Corona
Ver más libros del tema Armada Española